miércoles, 16 de septiembre de 2009

SOBRE EL EGO.


Sobre el Ego

El Ego es nuestro Niño Interior. Tiene toda la información de la energía 4D de nuestra multidimensionalidad. Su forma de actuar es protegiéndose de lo que le da miedo. Activa todos los mecanismos de defensa para sobrevivir y tiene acceso a nuestro cuerpo, enfermándolo si es necesario, con tal que nos detengamos en producir lo que le está ocasionando miedo.
Tenemos una niña y un niño internos manifestaciones de nuestros aspectos yin y yang, femenino y masculino.

Cuando comenzamos nuestro trabajo con nuestro Ego/Niño Interior lo vemos por lo general tal como nosotros nos recordamos en una foto vieja, detenidos en nuestra mente en aquel momento de nuestra vida. Sin embargo, cuando nuestro trabajo interno avanza esta relación se profundiza y tal vez lo veremos como varón o mujer, vestido como en esta época o en otra, hasta totalmente distinto de cómo nosotros nos veíamos de niño.
¿A qué se debe esto? A que por el aprendizaje que estemos atravesando veremos aparecer tal vez a nuestro niño conocido con otro niño del mismo sexo o distinto y que es la manifestación del Ego/Niño Interior de uno de mis yo multidimensionales que se encuentra trabajando conmigo esa misma situación en que el Juego del Laberinto pentadimensional nos reúne.

El Ego/Niño Interior es un niño sabio, conoce los éxitos y fracasos, los miedos, las culpas, las limitaciones DE TODOS LOS YO-MULTIDIMENSIONALES, en TODOS LOS ESPACIOS-TIEMPO. Los miedos de mis yo multidimensionales son mis miedos.

El Ego/Niño Interior forma nuestra energía cuartodimensional (4D) pura, dual, única, dinámica y multidimensional y está en contacto con la energía 4D planetaria, común a todos los Yo-multidimensionales del Ser Humanidad, que forma el Plano Astral Planetario.

Es dual porque tiene como componentes formas pensamiento y emociones, tanto positivas como negativas.
Es única porque es común a todos los Yo-multidimensionales.
Es dinámica porque se desplaza por gradiente de concentración. De un lugar de mayor concentración a un lugar de menor concentración.
Es multidimensional porque actúa en el Eterno Presente, en todas las dimensiones del Universo local.
Esto hace que cuando nosotros nos proponemos hacer algo en nuestra vida, también lo estamos haciendo con las mismas energías reunidas en otro espacio-tiempo. El enfoque temporal dependerá del momento en que nos traslademos a lo que nuestra mente lineal considera ”pasado”.

Aquello que hemos venido a trabajar como misión en este espacio-tiempo-vida es lo mismo por lo que nos han perseguido, asesinado o condenado de muchas formas en distintos espacios-tiempo, por lo tanto, nuestro Ego/Niño Interior, niño sabio, sabe a lo que nos hemos expuesto a causa de ello. Como nuestro Ego sólo se maneja en base a sus miedos y con culpa por los errores cometidos, carece del discernimiento del Espíritu y nos bloquea impidiéndonos incluso ver que lo que no nos deja acceder a nuestra misión es sólo miedo. Pero no es un miedo cualquiera. Es un miedo kármico que no debemos anular sino integrar a nuestro Yo-Personalidad, ascendiendo la energía bloqueante con ayuda de nuestra Alma.

Sólo aprendiendo a respetar nuestras frecuencias internas integrándolas en armonía es como lograremos salir del Laberinto.

Un abrazo desde el Alma
Brinda Mair